Archivos de Abril, 2009

Cargando el venado

Estaba un hombre a la orilla del camino sentado en una piedra, bajo la sombra de un frondoso huanacaxtle. Se le miraba triste, meditabundo, cabizbajo; casi, casi a punto de soltar el llanto.

Así lo encontró su compadre y amigo de toda la vida, quien acongojado al verlo en tales fachas, le preguntó el motivo, causa o razón que ocasionaba que él se encontrara en situación tan deprimente.

–¡Ay! Compadre-contestó el interpelado, –¡tu comadre! ¡Tu comadre! Esta noche la mato o la suicido, pero de que se muere, se muere.
–No la amueles compadre, mejor platícame, ¿Porqué la quieres matar? a lo mejor te puedo ayudar a encontrar una mejor solución al problema.

El compadre, después de limpiarse sus ojos todos llorosos y su nariz moquienta, empezó con su relato.

–Mira compadre, tú sabes que somos muy pobres y en tu humilde casa la única forma de acompañar los frijoles es con un pedazo de carne que tengo que conseguir yendo de cacería al monte. Me tengo que ir con mi vieja escopeta, pasar varios días de sufrimiento y penalidades, salvándome de milagro de los peligros del monte, esquivando víboras, al tigre y la onza, soportar la terrible comezón que me producen las guiñas, garrapatas y piquetes de moscos, y por si esto fuera poco, aguantar cómo me caía hasta los huesos el frío y la soledad de las noches. Luego, por fin, si la suerte me socorre y logro cazar un venado, todavía tengo que cargarlo hasta el rancho y subir la cuesta de la loma donde está mi casa.

Todavía no alcanzo resuello cuando aparece mi señora con el cuchillo en la mano e inmediatamente empieza a repartir el venado entre vecinos y familiares. Que una pierna pa’ doña Juana, que otra pa’ doña Cleo, que este lomito pa’ mi mamá, que esto pa’llá, que esto pa’cá y a los dos o tres días allí va tu tonto otra vez de cacería.

¡Pero ya me cansé y esta noche mínimo las desmechoneo!

El compadre de aquél iracundo desdichado, después de meditar un momento le dio la solución:
–Invita a tu mujer a cargar el venado.
–¿¡Qué!?
–Sí, sí. Mira. Nomás no le digas las madrizas que te pones para cargar el venado. Mejor píntasela bonito. No le hables de las espinas ni los peligros, ni del frío ni el calor. Dile que la invitas a la cacería para que disfrute de los bellos paisajes, del esplendor de las estrellas que te cobijan en la noche, de los manantiales cristalinos que reflejarían románticamente sus imágenes, de sus exquisitas aguas, del aire fresco del monte, lleno de oxígeno, de la graciosa manera en que camina el venado, como si fuera un bailarín de ballet, el dulce canto de los grillos y los pajarillos silvestres, en fin.

El compadre siguió el consejo. Por supuesto la convenció. La mujer, entusiasmada, se fue con la falda larga hasta el tobillo. Al cruzar el primer “aguamal” se redujo a minifalda porque la prenda quedó desgarrada entre las púas. La blusa le quedó toda “chiruda”. El calzado se le rompió por los difíciles caminos y las piedras y las espinas la hicieron sangrar. Las “guinas” y “guachaporis” los traía por todo el cuerpo. El sol le quemó la piel. El pelo se le maltrató: le quedó tieso y desparramado como estropajo. Las manos le quedaron encallecidas al abrirse paso entre el espeso monte. Toda chamagosa, estuvo a punto de sufrir un infarto al toparse con una enorme víbora. Muerta de hambre, su imagen parecía sacada de un cuento de ultratumba.

Por fin, después de tantos martirios, un día encontraron al venado. Ella tuvo que contener el aliento y el hombre sigiloso, con la astucia y agilidad de un gato, se acercó a su presa, y con la mirada de un lince localizó el blanco justo para liquidar al escurridizo animal. ¡Bang! Y el venado había muerto. La mujer no cabía de júbilo pensando que su sufrimiento había terminado, pero no era así.
–Ahora, mi amor, quiero que cargues el venado para que veas lo bonito que se siente — le dijo el hombre masticando rabiosamente cada una de sus palabras.

La mujer casi se desmaya ante la desconocida mirada asesina de su marido, pero ante la desesperación por regresar a su hogar no tuvo aliento ni para replicar y cargó el venado hasta su casa cruzando veredas y montañas. Despatolada, con las piernas abiertas, jadeando y casi muerta, a punto de tronarle el corazón, llegó y depositó el animal en la sala de su casa.

Los niños y sus amiguitos, hijos de los vecinos, salieron a recibir a sus papás cazadores y acostumbrados a la repartición, le dijeron a su mamá con alegría:
–Mamá, apúrate a repartir el venado porque la mamá de Pepito ya está desesperada.
–¿Qué pedazo le llevo a mi tía?, le dijo otro.

La señora, tirada en el piso, hizo un esfuerzo sobrehumano para levantar la cabeza y con los ojos inyectados de sangre volteó a ver a los niños y agarrando aire hasta por las orejas, les gritó:
–Este venado no me lo toca nadie y tú Pepito, ve y dile a tu mamá que vaya mucho a * & % $ •) * “) ºº ç

“REFLEXIÓN”

Para valorar el esfuerzo ajeno y respetar en su real dimensión el trabajo de los demás, todos debemos aprender a “cargar el venado”.

La experiencia adquirida con el paso de los años nos ha enseñado que solo se valora aquello que se ha adquirido como resultado de nuestro trabajo, que solo cuidamos aquello que nos ha costado esfuerzo, sudor y sacrificio.

Curso Edición de HTML

Para todos los interesados en aprender HTML, aquí les traigo un curso realmente muy bueno, con el que aprenderán paso a paso como crear un sitio web y su publicación.

CONTENIDO

  1. Introducción
  2. La base
  3. Tablas
  4. Multimedia
  5. Vínculos
  6. Validación
  7. Plantillas
  8. Formularios
  9. Marcos
  10. XHTML
  11. Estilos
  12. Publicación
  13. Recursos
  14. Accesibilidad
  15. Errores

La descarga es una imagen iso que deberás grabar en un CD.

Descargar aquí

Que lo disfrutes…

Cambia la apariencia de tu memoria flash

Cambia la apariencia de tu memoria flash (pendrive o usb, como le quieras llamar) sin necesidad de programas especiales. Con esto lograrás que se vea más agradable y bonita.

1. PONER UN ÍCONO

  • Abre el Bloc de Notas: Inicio/Programas/Accesorios/Bloc de Notas.
  • Escribe lo siguiente:

[Autorun]
icon=tu-ícono.ico   -> Aquí cambia el texto “tu-ícono” por el nombre del ícono que has elegido.

  • Guarda como Autorun.inf en el directorio principal de memoria, si te pide sobreescribir al archivo, selecciona “sí”, el ícono también debe estar en el directorio principal.
  • Expulsa tu memoria y vuelve a conectarla, ya puedes ver tu ícono al insertar tu memoria.

2. IMAGEN DE FONDO Y COLOR DE TEXTO

  • Abre el Bloc de Notas: Inicio/Programas/Accesorios/Bloc de Notas.
  • Escribe lo siguiente:

[{BE098140-A513-11D0-A3A4-00C04FD706EC}]
IconArea_Image=”Fondo.jpg”
IconArea_Text=0×00FF00

  • Cambia “Fondo.jpg” por el nombre tu imagen con su extensión, si es una imagen pequeña aparece como mosaico.
  • Cambia el color de texto sustituyendo 00FF00 por el color de tu preferencia en hexadecimal (Para saber los colores en hexadecimal da clic aquí).
  • Guarda el archivo como Desktop.ini en el directorio principal de tu memoria, la imagen debe estar también ahí.
  • Expulsa tu memoria y vuelve a conectarla, ya puedes ver los cambios al abrir desde Mi PC.

Que lo disfrutes…

ACTUALIZACIÓN: La imagen de fondo en una memoria flash solo se ve en Windows XP, mientras que el ícono puede verse en Windows XP y Vista.

Historia de Windows

Para los nostálgicos (como yo) que desean recordar tiempos pasados, este video nos muestra imágenes de la “evolución” que ha tenido Windows a través de los años.

Recuerdos, muchos recuerdos, porque no hay que negar que nos enseñaron con algunos de ellos.

Que lo disfrutes…

Capturar video en Linux con RecordMyDesktop

Si alguna vez ha pasado por tu mente hacer un videotutorial en Linux, seguramente te has puesto a pensar en la aplicación a utilizar. Pues bien, aquí te presento RecordMyDesktop que es una sencilla aplicación con la cual puedes capturar el escritorio completo de linux, un área seleccionada, o bien, una sola ventana.

Como puedes en la imagen siguiente es muy fácil de utilizar, basta presionar el boton “grabar” para que comience la captura, una vez capturado lo que necesitamos, se da clic en la parte superior en el botòn “stop” situado al lado del reloj del sistema, o donde se encuentre el reloj del sistema. En ese momento se empieza a procesar el video capturado, para colocarse en tu carpeta personal (si eres usuario de ubuntu, como yo :) ) con el nombre “out.ogg”.

Instalación en Ubuntu:

La primera forma para instalarlo es ir a la consola o terminal, en Ubuntu, en Aplicaciones / Accesorios / Terminal y ahí escribimos: sudo apt-get install recordmydesktop

La segunda forma es desde ubuntu en Sistema / Administración / Gestor de paquetes Synaptic) y buscamos estos dos paquetes: recordmydesktop y gtk-recordmydesktop. le damos aplicar y esperamos la instalación.

Una vez instalado, lo buscamos en Aplicaciones / Sonido y Video / RecordMyDesktop.

Cabe mencionar que en su momento instalé varias utilidades para el mismo fin, pero ninguno fue tan sencillo de instalar y utilizar como RecordMyDesktop.

Que lo disfrutes…